El deporte inclusivo consiste en practicar un deporte entre personas con y sin discapacidad. Es altamente recomendable, no sólo por el bienestar físico y mental que conlleva, sino porque además consigue mejorar la calidad de vida y la inclusión social de las personas con discapacidad.
El rugby es una magnifica plataforma no sólo para fomentar el deporte entre las personas con Discapacidad Intelectual, sino para impulsar la propia inclusión de este colectivo en la sociedad, sobre todo en la infancia. Lejos de practicar este deporte únicamente como aficionados o restringidos a los entrenamientos, estas personas pueden participar activamente en los partidos y actividades de su equipo.
La escuela
La Fundación San Isidro ha asumido la gestión de la “Escuela de Rugby” creada por San Isidro Rugby Club en 2012.La Escuela cuenta en la actualidad con 15 equipos de diferentes categorías y con más de 200 niños y niñas de edades comprendidas entre los 4 y los 17 años.